Para trabajar la poesía en el aula es necesario posibilitar estrategias que ayuden a descubrir el poder y la magia de las palabras. Tenemos que despertar la imaginación, la fantasía y la creatividad de nuestros alumnos a través de la palabra. Con ella estimulamos el lenguaje oral y enriquecemos el vocabulario.
La poesía se convierte en un instrumento para aumentar las posibilidades expresivas, mejorar la entonación y la pronunciación. Para los más pequeños estamos fortaleciendo la memoria con el ejercicio poético y la memorización de las cancioncillas.
Gracias a la poesía estamos desarrollando la comunicación colectiva que tan importante es para el desarrollo humano.