Desde el último tercio del S. XIX se acelera y toma forma definitiva un fenómeno ya existente desde el S. XVI, la expansión de las naciones más fuertes del mundo más allá de sus fronteras, y su dominio de nuevos territorios con los que que formar enormes imperios coloniales. Estos les proporcionarían poder político, prestigio y prosperidad económica.
Así a partir de 1870 los grandes estados europeos y alguna nueva potencia fuera del Viejo Mundo se reparten extensos territorios de Asia, Oceanía, América y sobre todo de África, propiedad hasta el momento de civilizaciones con un nivel de desarrollo tecnológico, económico y militar claramente inferior.
Busca e investiga en internet para saber más de un fenómeno histórico de gran importancia, sus causas, líneas de desarrollo esenciales y consecuencias, teniendo en cuenta que modificó notablemente el mundo en su época y que después ha tenido implicaciones postreras que todavía hoy están muy presentes en el orden político y económico mundial, siendo así esencial conocerlo para entender por qué nuestro mundo es como es.